• Crecimiento

  • Argentina. Brasil.

La empresa
25 años de experiencia en soluciones integrales de lubricación.

Situación de partida
Crisis de crecimiento (frente a la expansión se vuelven obsoletos los históricos procesos de trabajo, canales de comunicación y vías de transmisión cultural, pero aún no se vislumbra claramente cuál es el cambio necesario).

Objetivo de Comunicación Interna
Consolidar un área de comunicaciones internas que acompañe el proceso de expansión de la compañía.

Estrategia
Establecer una metodología de comunicación que permita diagnosticar necesidades y planificar respuestas acordes, para que puedan ser llevadas a cabo por el equipo que se consolide como responsable de comunicaciones internas.

Sistema creativo

Fijar el norte. Uno de los errores más recurrentes a la hora de planificar la comunicación interna es poner el foco en los vehículos, por lo que el plan queda reducido a una mera calendarización de publicaciones, cuando sabemos que la comunicación sólo tiene valor en la medida en que exista algo para comunicar y que ese algo sea clave. Entonces aquí se plantea una completa planificación de los contenidos y no de simples canales, para hacer zoom en aquello que la compañía tiene para contar y en lo que el personal necesita saber para realizar sus tareas y ser parte del éxito organizacional. ¿Son esos contenidos iguales para todas las audiencias? ¿Quiénes los generan? ¿Con qué frecuencia, de acuerdo a qué tono, según qué creatividad, bajo qué responsabilidades, a qué costo? Todo eso es, también, abordado metodológicamente ya que lo que se incluye dentro del plan tiene que poder traducirse en acción. De nada sirve planificar sin contemplar todas las variables que permitan darle vida a aquello que se previó.

Valerse de antecedentes. Bucear en archivos, recopilar toda clase de datos, recorrer el lugar de trabajo y vivenciar situaciones cotidianas. Esa investigación es, además, el primer paso para posicionar al futuro departamento de Comunicación Interna en una ubicación central.

Tomar la temperatura. Una medición (que incluye una encuesta y también entrevistas individuales y grupales) para poder saber dónde estamos parados dentro del mapa de las comunicaciones internas y evaluar, así, cuál es el mejor camino a seguir.

Generar alianza con los líderes. Co-construir las instancias de comunicación y los mensajes clave.

Después de estos cuatro puntos llegamos al plan metodológico que resulta la carta de presentación del nuevo equipo de comunicación interna.

Repercusiones de colaboradores
«El diagnóstico nos permitió ajustar nuestras percepciones sobre la situación real de la compañía, y la metodología sentirnos seguros de los pasos a dar.»